La fiesta en este país es algo nunca visto en democracia.
Llevamos más dinero gastado en alcohol que en cualquier otra cosa, incluida la comida. Y el alcohol es barato aquí. Pero aún es más inquietante la tolerancia sobrehumana que estamos desarrollando al Jagger Maister.
También hemos desarrollado un nivel de complicidad elevado, que nos permite referirnos a una rubia oxigenada entre miles de rubias oxigenadas con la simple frase: mira la rubia!
Ejemplo ilustrado de la situación en modo no machista (cambiando las rubias por lemmings):
- ¡Mira ese Lemming!!
- ¿Que Lemming?
- El Lemming
